El intendente ratificó el rumbo de austeridad municipal y llamó a la reflexión de los concejales. Según un anteproyecto que presentaron pasarían a cobrar poco más de $7 millones.
SENILLOSA (ED). — Tras papelón de Junín de los Andes donde el mismo intendente Luis Madueño (por pedido del gobernador) terminó vetando un aumento del 85% por ciento y el reciente caso de Vista Alegre, donde también se frenó un aumento, el mensaje sigue siendo el de austeridad en Senillosa.
Esta semana trascendió un insólito pedido de los concejales que querían llevarse el sueldo a 7 millones de pesos. Presentaron un anteproyecto de ordenanza que solicitan el 10 por ciento del presupuesto del Ejecutivo. Y lo más llamativo, son $2.514,2 millones que se destinaría en su mayoría a gastos de personal y administrativos del Concejo.
“Resignar el presupuesto de las obras para aumentar el presupuesto del Concejo Deliberante, implica resignar las obras para mejorar la calidad de vida de la gente y que va en contra de lo que está pidiendo la sociedad y que impulsa el gobierno de Rolando Figueroa”, aseguró este sábado el intendente Lucas Páez.
“Contradice las prioridades que tenemos y que tiene el gobierno provincial en cuanto a uso de los recursos”, remarcó en declaraciones radiales.
Solo a modo de ejemplo, el recorte dejaría sin funcionar escuelas deportivas y culturales, afectaría también la contención de los adultos mayores, o a los talleres culturales y escuelas municipales que contienen a más de mil niños, niñas y adolescentes.
Páez fue más allá y explicó que “implica dejar fuera las obras para mejorar la calidad de vida de la gente, y que va en contra de lo que está pidiendo la sociedad. Sobre todo cuando se destinaría en su mayoría a sueldos. No podemos resignar el desarrollo que tanto esfuerzo nos costó destinarlos a los gastos de la política”, agregó.
El presupuesto elevado por el Ejecutivo local para 2026 fijó la suma de funcionamiento de $25.142 millones que incluye obras de red eléctrica e iluminación, redes de agua, además de servicios básicos y la continuidad del ambicioso plan de asfalto y cordones cunetas que se realiza en la ciudad. De ese monto los ediles exigen una parte de la torta que aumentaría sus salarios en casi 5 millones.
El dato se desprende de que en el Concejo Deliberante solo trabajan 22 personas. Los siete concejales demandan un costo laboral (sin considerar los aportes y contribuciones) de $150 millones anuales. Con el proyecto de presupuesto que proponen incrementar esta partida a la suma de $650 millones anuales (333 por ciento más).
El dato curioso viene de la mano de la productividad del Legislativo que no ha logrado sancionar ordenanzas de iniciativa propia (por fuera de los pedidos del Ejecutivo) salvo alguna adhesión de forma.
“Si los concejales insisten en esta ordenanza será vetado por el Ejecutivo”, remarcó Páez y recordó que la ciudad es asistida todos los meses por la Provincia para pagar sus sueldos con cerca de 500 millones mensuales.






