En 90 días Romina y sus tres hijos tendrán su techo. “Esta obra representa una gran esperanza y demuestra que cuando trabajamos en conjunto podemos cambiar la realidad”, aseguró Páez.
SENILLOSA (ED) — Después de pasar un situación difícil que incluyó meses de alquileres, una situación de calle y una fuerte vulnerabilidad, Romina Rivero está cada vez más cerca de tener su casa propia.
Este lunes comenzarán los trabajos de limpieza y preparación del terreno donde se construirá su nueva vivienda, en el barrio CH de Senillosa. Tendrá casi 60 metros cuadrados, dos dormitorios, un baño y living comedor, pero lo más importante será en el plazo de 90 días.

El terreno fue otorgado a Romina a través de un lote social con servicios y, tras las gestiones realizadas desde el intendente Lucas Páez ante la Provincia, el IPVU asumió el compromiso de construir la casa.
“Es una obra más que importante para Romina y su familia. Viene a cumplir el sueño del techo propio, después de haber atravesado durante estos últimos años situaciones de mucha vulnerabilidad con sus hijos”, señaló Páez.
“Comenzamos un gran trabajo con el IPVU hace ocho meses y logramos reubicarla en un alquiler transitorio. Ahora, con una inversión del gobierno provincial, se va a construir una vivienda para resolver de manera completa su situación de vulnerabilidad habitacional”, explicó.

Desde el Municipio también se trabajó para garantizar la inclusión y contención de los hijos, que participan de manera permanente en las escuelas municipales de deportes. A ese acompañamiento se sumó la Escuela Especial, cuyos docentes también participaron del proceso de contención.
“El área de Desarrollo Humano municipal trabajó fuerte y abordó la situación de vulnerabilidad. Se trabajó con sus hijos para incluirlos y contenerlos en las escuelas deportivas, donde participan constantemente, y también hubo un gran acompañamiento de la Escuela Especial 21”, recordó el intendente.
El mandatario destacó que “en el transcurso de toda esta etapa Desarrollo Humano tuvo un rol fundamental en la contención, en el techo transitorio y en la inclusión de sus hijos en las escuelas deportivas municipales. Fue un trabajo de muchos meses, de manera silenciosa, pero con mucha responsabilidad y profesionalismo de todas las áreas”.






